Introduccion

Hoy como ayer, la actividad económica de A Coruña sólo se puede definir como incesante. Aunque la ciudad siempre aprovechó su localización junto al mar para desarrollar su industria, esta metrópoli ha sabido proveerse de una compleja y amplia red de infraestructuras y de empresas que le han permitido convertirse en el corazón económico y político de Galicia y en uno de los más destacados del norte de España y de Europa.
El pasado dejó como herencia unas pujantes actividades económicas en el ámbito comercial, portuario y pesquero que A Coruña ha mantenido al igual que los beneficios de ser una capital administrativa, financiera y de servicios en la región gallega.
La ciudad ha sabido adecuar a los nuevos tiempos la mencionada oferta empresarial y ha desarrollado nuevas e interesantes actividades. Así lo muestra el espectacular crecimiento de parques empresariales en las inmediaciones de la ciudad. Recientemente se han creado los polígonos de Alvedro (Culleredo), Os Capelos (Carral), Cerceda, Coirós y Curtis-Teixeiro y se han ampliado los polígonos de Espíritu Santo (Cambre) y Piadela Sur (Betanzos). Además, también destaca la ampliación del polígono de Bértoa (Carballo) y la creación del Parque de Actividades Económicas de Arteixo.
Los dos polígonos industriales que se encuentran en el propio municipio, Pocomaco y A Grela-Bens, dan cabida a las sedes e instalaciones de más de mil empresas de los más variados sectores: construcción, alimentación, transportes, nuevas tecnologías, venta y reparación de vehículos. La situación estratégica de estos polígonos y la moderna red de comunicaciones existente, permiten que la logística y el transporte de mercancías reporten a estas empresas una auténtica ventaja.
En resumen, A Coruña reúne todas las condiciones favorables para el establecimiento de cualquier nueva empresa industrial y de servicios y se muestra como una excelente base de oportunidades de negocio.